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Sobre Los Cantos de Hyperion Volumen 2: La Caída de Hyperion

  • Foto del escritor: Bombillasaurio
    Bombillasaurio
  • 2 ago 2020
  • 4 Min. de lectura

Cualquiera que hable o escriba sobre la Caída de Hyperion debe hacerlo mencionando los inevitables spoilers del primer libro, y no me refiero a los spoilers naturales que conlleva una secuela; como el hecho de que nuestros peregrinos llegan a las tumbas, hablo de spoilers que pueden fastidiar muchos de los misterios que se plantean a lo largo del primer libro, de esos que pueden arruinar la experiencia. Por supuesto trataré de no revelar nada demasiado importante, sin embargo nunca sobra la advertencia: CUIDADO CON LOS SPOILERS.

Este libro, ya de entrada nos revela algo interesante: hay un cíbrido “hermano” de Johnny, cíbrido del que se enamora de Brawne Lamia durante su relato en el primer libro, su nombre es Joseph Severn y fue reclutado por Meina Gladstone, la Funcionaria Ejecutiva Máxima; la figura de gobierno más importante de la hegemonía, bajo el pretexto de ser un artista contratado para hacer su retrato. Sin embargo él tiene un propósito mucho más grande dentro de la historia. Él posee una conexión con Brawne Lamia gracias al implante que su difunto amante cíbrido le colocó antes de morir, gracias a eso, él sueña con lo que le sucede a la detective y, a través de la ultralinea, también se puede enlazar con el resto de peregrinos. Gladstone le utiliza para estar al tanto de sus movimientos dentro del valle de las Tumbas de Tiempo así como su estatus general. Por supuesto hay mucho más a este personaje, pero entra en el terreno de los spoilers.


Es, también, con la introducción de Joseph con la que nos damos cuenta de que la estructura de la novela, en ésta ocasión, será mucho más tradicional, hemos dejado atrás los relatos de los peregrinos y los pequeños fragmentos que avanzaban la historia del peregrinaje y la guerra contra los éxters. En ésta ocasión, el libro se separa en partes, que a su vez se dividen entre las perspectivas de los personajes, pivotando entre los diversos peregrinos, Joseph y Meina Gladstone, dando así al libro un excelente ritmo en donde hay constantes momentos de tensión que pueden durar periodos muy extendidos dentro de la novela, pues habrá ocasiones en que un personaje se lleve toda la atención por periodos extensos sin que sepamos nada del resto o personajes a los que les ocurre o va ocurrir algo de gran relevancia, pero queda en un suspenso terriblemente agónico (Sol Weintraub me tuvo con los huevos de corbata por una buena porción del libro).


Retomar a estos personajes ha sido una de las grandes experiencias que he tenido como lector, ver como continúan su viaje a través de los dominios de la criatura más peligrosa en el universo conocido; El Alcaudón, es un placer como pocos. Especialmente porque las dinámicas entre ellos se expanden y cambian. Siguen habiendo tensiones y malentendidos, pero ahora hay una criatura de metal detrás de sus cabezas y no hay tiempo para andarse con tonterías, Eso sin mencionar que las Tumbas de Tiempo no son un sitio placentero.

Una vez mencionadas las tumbas, debo decir que no decepcionan. Durante el primer libro son un sitio casi místico, han sido estudiadas y revisadas por muchos científicos desde que se descubrieron y, sin embargo, lo único que se pudo concluir es que viajan hacia atrás en el tiempo y que son muy antiguas, casi nada. Tampoco había muchas menciones de cómo son durante el primer libro, pero ahora que los peregrinos se ven forzados a entrar en más de una de ellas conocemos a detalle como son, el propósito que algunas de ellas tienen y el propósito que tendrán en el futuro.


Es un placer leer sobre cada uno de los sucesos que ocurren en el libro, desde el descenso completo a la locura del padre Lenar Hoyt, hasta las últimas consecuencias de la traición del cónsul pasando por resurrecciones inesperadas, la prometida lucha de Kassad contra Moneta y el Alcaudón así como la verdadera identidad de la amante del coronel, las oscuras conexiones entre la iglesia del Señor del Dolor y los Templarios, el descabellado propósito de Het Masteen, el propósito detrás del rejuvenecimiento de Rachel y muchas respuestas más que dejan con la boca abierta.


Los personajes obtienen conclusiones más que dignas a sus arcos, los hay trágicos, ambiguos y felices. Es realmente sorprendente que no haya ni un fallo en ese aspecto considerando el gran reparto de personajes en el libro.


La caída de Hyperion es un digno sucesor de una de las obras de ciencia ficción más grandes del siglo XX y lo que la hace grande es que no se conforma con ser otro Hyperion, sino que construye sobre sus ideas, sus personajes, su mundo y ofrece una obra compleja, con filosofía, religión, evolución y tecnología siendo temas pilares.


Quizás lo único que lo mantiene a La Caída de Hyperion “lejos” de una recomendación absoluta es que se necesita leer un libro entero antes de poder disfrutar de éste en su totalidad. El par de libros que conforman el ciclo de la caída son de las mejores experiencias literarias que he tenido el placer de disfrutar y no me cansaré de recomendarlos.

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